Etapa 15
Itinerario · Títulos y nombres de Cristo
Pasión, muerte y resurrección
Cristo entrega su vida y vence a la muerte
Esta etapa presenta el centro de la fe cristiana: la Pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Jesús sube a Jerusalén, celebra la última Cena, ora en Getsemaní, es entregado, condenado, crucificado, sepultado y resucita al tercer día.
La Pasión muestra el amor obediente de Cristo al Padre y su entrega por la salvación de los hombres. En la última Cena anticipa sacramentalmente su cuerpo entregado y su sangre derramada. En la cruz carga con el pecado y abre el camino de la reconciliación. La resurrección manifiesta la victoria definitiva de Dios sobre el pecado y la muerte.
Aprenderás a
Cómo se organiza esta etapa
Relato principal
Evangelios de la Pasión y resurrección
Conocerás la entrada de Jesús en Jerusalén, la última Cena, la oración en Getsemaní, la traición de Judas, las negaciones de Pedro, el proceso ante las autoridades, la condena de Pilato, la crucifixión en el Gólgota, la muerte de Jesús, su sepultura, el sepulcro vacío y las apariciones del Resucitado.
Comprensión doctrinal
Cruz · Redención · Resurrección · Vida nueva
Comprenderás que la muerte de Jesús no es un fracaso sin sentido, sino entrega libre y redentora. La cruz revela el amor de Dios y realiza la reconciliación. La resurrección confirma la identidad de Jesús, vence la muerte y abre para los creyentes una vida nueva.
Ampliación bíblica
Pascua · Siervo del Señor · Salmos
Otros textos bíblicos ayudan a comprender la Pascua de Cristo. El Éxodo ilumina a Jesús como Cordero pascual. Isaías presenta al Siervo que carga con los pecados. Los Salmos expresan el sufrimiento del justo y la confianza en Dios. San Pablo resume el anuncio apostólico: Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó al tercer día.
Plenitud en Cristo
Misterio pascual · Eucaristía · Esperanza
En Cristo, la Pascua alcanza su plenitud. Su muerte y resurrección son el centro de la Historia de la Salvación. La Eucaristía hace presente sacramentalmente su entrega. El bautismo une al creyente con su muerte y resurrección. La vida cristiana nace de la Pascua y camina hacia la esperanza de la resurrección final.