Etapa 18
Itinerario · Números y tiempos
Consumación y nueva creación
Dios lleva la historia a su plenitud en Cristo
Esta etapa presenta el horizonte final de la Historia de la Salvación. Después de la misión apostólica, la Iglesia vive en esperanza, anunciando el Evangelio, celebrando los sacramentos y aguardando la venida gloriosa de Cristo. La historia no es un ciclo cerrado ni una sucesión sin sentido: tiene su origen en Dios y camina hacia su plenitud.
El Apocalipsis contempla la victoria definitiva de Dios, las bodas del Cordero, el juicio, la derrota del mal, la Jerusalén celestial y el cielo nuevo y la tierra nueva. La creación primera, herida por el pecado, será renovada en Cristo. Dios habitará con su pueblo, enjugará toda lágrima y hará nuevas todas las cosas.
Aprenderás a
Cómo se organiza esta etapa
Relato principal
Apocalipsis 1; 5; 19–22
Conocerás la visión de Cristo glorioso, el Cordero victorioso, las bodas del Cordero, el juicio, la derrota del mal, la Jerusalén celestial, el río de agua viva, el árbol de la vida, el cielo nuevo y la tierra nueva. También reconocerás la súplica final de la Iglesia: “Ven, Señor Jesús”.
Comprensión doctrinal
Esperanza · Juicio · Resurrección · Vida eterna
Comprenderás que la esperanza cristiana incluye la venida gloriosa de Cristo, la resurrección de los muertos, el juicio final, la vida eterna y la nueva creación. El juicio manifestará la verdad de la historia y de cada vida. La vida eterna será comunión definitiva con Dios. La salvación alcanza a la persona entera y a toda la creación.
Ampliación bíblica
Profetas · Cartas apostólicas · Apocalipsis
Otros textos bíblicos preparan esta esperanza final. Isaías anuncia un banquete para todos los pueblos y cielos nuevos y tierra nueva. Daniel habla del despertar de los muertos. San Pablo presenta a Cristo resucitado como primicia y a la creación entera esperando su liberación. La segunda carta de Pedro habla de cielos nuevos y tierra nueva donde habite la justicia.
Plenitud en Cristo
Reino definitivo · Nueva creación · Comunión con Dios
Cristo es el Alfa y la Omega, principio y fin de la historia. En Él fueron creadas todas las cosas y en Él serán llevadas a plenitud. La misión de la Iglesia camina hacia esta consumación: la victoria definitiva sobre el pecado y la muerte, la renovación de la creación y la comunión plena de Dios con su pueblo. La Historia de la Salvación culmina en Cristo, cuando Dios hará nuevas todas las cosas.