Etapa 7
Entrada en la tierra y jueces
Dios introduce a su pueblo en la tierra prometida y lo llama a la fidelidad
Esta etapa presenta la entrada de Israel en la tierra prometida después del Éxodo, la alianza del Sinaí y el camino por el desierto. Dios cumple parcialmente la promesa hecha a Abrahán, dando a su pueblo una tierra donde vivir como pueblo suyo.
La entrada en la tierra no es el final de la Historia de la Salvación. Israel debe aprender a vivir en fidelidad, recordar las obras de Dios y resistir la tentación de la idolatría. El libro de los Jueces muestra una etapa marcada por ciclos de infidelidad, opresión, súplica y liberación. Dios suscita jueces para salvar a su pueblo, mientras se prepara la necesidad de una guía más estable.
Aprenderás a
Cómo se organiza esta etapa
Relato principal
Josué · Jueces
Conocerás la misión de Josué, el paso del Jordán, la entrada en la tierra prometida, la celebración de la Pascua en la tierra, la caída de Jericó, la renovación de la alianza y el tiempo de los jueces. También descubrirás el ciclo repetido del libro de los Jueces: el pueblo se aparta de Dios, cae en opresión, clama al Señor y Dios suscita un liberador.
Comprensión doctrinal
Promesa · Fidelidad · Memoria · Conversión
Comprenderás que la tierra es don de Dios y exige una vida fiel a la alianza. Israel debe recordar lo que Dios ha hecho, guardar sus mandamientos y evitar la idolatría. La etapa muestra que la libertad recibida puede perderse cuando el pueblo olvida al Señor, y que la conversión abre de nuevo el camino de la misericordia.
Ampliación bíblica
Salmos · Deuteronomio · Tradición histórica
Otros textos bíblicos ayudan a recordar la entrada en la tierra como obra de Dios. Deuteronomio insiste en la memoria, la fidelidad y el peligro de olvidar al Señor en la prosperidad. Los Salmos contemplan la tierra prometida como don y recuerdan tanto la fidelidad de Dios como las resistencias de Israel.
Plenitud en Cristo
Evangelios · Hebreos · Cartas apostólicas
El Nuevo Testamento ilumina esta etapa desde Cristo. La entrada en la tierra anticipa una esperanza más profunda: el verdadero descanso prometido por Dios. La Carta a los Hebreos muestra que la promesa de entrar en el descanso de Dios sigue abierta y encuentra su plenitud en Cristo. Él es el verdadero guía hacia la vida definitiva con Dios.